
La negrilla o fumagina es una enfermedad común en el reino vegetal que afecta a una amplia variedad de plantas. Afecta desde árboles frutales hasta arbustos y plantas ornamentales.
Este tipo de enfermedad puede no solo afectar visualmente a nuestro cultivo, sino que también puede afectar la salud de nuestras plantas. Desde Huertos y Jardín queremos contarte todo lo que debes saber sobre esta enfermedad, sus características, tipos e incluso como puedes prevenir su aparición.
Características de la negrilla o fumagina
Cuando la enfermedad de la negrilla o fumagina aparece, es causada por la presencia de hongos saprofitos, en especial, por la colonización de melazas producidas por insectos chupadores. Es decir, por pulgones, cochinillas e incluso moscas blancas.
Estos insectos excretan una sustancia azucarada llamada melaza y se convierte en un sustrato idóneo perfecto para el crecimiento de hongos de la negrilla.
Una vez que la melaza cae sobre las hojas y otros órganos vegetales, los hongos se desarrollan en forma de una capa fina negra y pegajosa. Dicha capa puede llegar a cubrir totalmente las hojas, lo que bloquea la luz solar dificultando la fotosíntesis de la planta, llegando a producir debilidad en dicha planta.
Tipos de negrilla o fumagina
Dentro de esta enfermedad, existen varios tipos. Desde Plagas y jardín, vamos a enumerarte las más comunes para que puedas tenerlas bajo control:
Negrilla cenicienta
también otros órganos vegetales. Si bien es cierto que este tipo no invade los tejidos, puede provocar la disminución de la salud y afectar negativamente al crecimiento.
Negrilla Fuliginosa
Este tipo presenta una capa más gruesa y viscosa y puede llegar a cubrir completamente las hojas y los tallos. Ahora bien, a diferencia de la cenicienta, puede invadir también los tejidos vegetales y causar daños mucho más graves a la planta.
Prevención de negrilla o fumagina
Al igual que sucede con otro tipo de enfermedades en las plantas, también existen una serie de buenas prácticas que si bien es cierto no va a eliminar por completo que nuestra planta pueda coger esta enfermedad, podemos prevenir que aparezca en gran medida:
Control de insectos chupadores
Dado que la negrilla o fumagina está estrechamente relacionada con los insectos chupadores que producen melaza, si controlamos la aparición de dichos insectos plagas en nuestro jardín, evitaremos en gran medida que enferme. Podemos emplear insecticidas naturales o químicos, en función de la gravedad de dicha infestación.
Si aún tienes un problema con una plaga de insectos, te recomendamos nuestro insecticida concentrado Ditrón.
Limpieza y mantenimiento
Al igual que con el resto de enfermedades, una buena higiene en nuestra planta evitará la negrilla. Debemos limpiar de forma regular los restos de melaza y excrementos de insectos de nuestras plantas. Puedes hacerlo con agua y jabón suave para lavar las hojas afectadas.
Mejora la circulación entre las plantas
Mantener una correcta ventilación y evitar la humedad, son las mejores formas de evitar la propagación de la enfermedad de la negrilla o fumagina. Es por eso que es tan importante que exista espacio entre las plantas.
Poda y elimina zonas afectadas
Elimina las hojas o las ramas donde exista una infestación de la enfermedad. De este modo, evitarás que la enfermedad pueda llegar a propagarse.
Tratamiento con fungicidas
En casos severos de negrilla, puede ser necesario aplicar tratamientos fungicidas específicos para así controlar y prevenir la propagación de la enfermedad.
¿Cómo eliminar negrilla o fumigina?
Puede suceder que hemos eliminado la plaga, pero, la negrilla puede seguir adherida a nuestra planta. En estos casos debemos de emplear nuestro jabón potásico que nos ayudará de las siguientes maneras:
Limpiar nuestras plantas
Cuando sufrimos un ataque de insectos y realizamos el tratamiento con otros insecticidas, queda adherido el insecto muerto. En este caso, este producto podremos limpiar estos restos del tronco, ramas y hojas de nuestras plantas.
Insecticida biológico
Además de limpiar las zonas afectadas por la negrilla, también actúa como insecticida biológico. Su plazo de seguridad es de 3 días. Ahora bien, el jabón potásico es suave gracias a que ha sido obtenido a partir de ácidos grasos de origen vegetal saponificados con hidróxido potásico.
El producto en si actúa por contacto sobre los insectos ya que consigue disolver los compuestos de origen lipídico provocando la muerte del mismo.
Como puedes observar, es muy importante cuidar cada día de nuestras plantas para conservar una buena salud. No dudes en ponerte en contacto si necesitas más información sobre la enfermedad de negrilla o fumagina.